jueves, 9 de febrero de 2012

De tu voz, de tu andar, de cada despertar.


Como parte de un plan astutamente preparado, te imaginaba siempre con la misma cantidad justa de luz. Aquí, frente a mi espejo. Durante unos minutos centré mi atención en mis ojos, grandes, de tonos melosos, y fue entonces cuando por primera vez te descubrí en mi. Allí estabas tú, en cada movimiento, en cada parpadeo, y sí, en cada uno de los pasajes de mi cuerpo he podido descubrirte, estaban tus huellas.

No sé... Quizás estoy comenzando a idealizarte tanto que de "un poquito" me estoy componiendo contigo, componiendo todo esto, hasta descubrir que estoy hecha completamente de pedacitos de ti.
Conectar, Conexión, Cooperación, Manos, Explotación

No hay comentarios:

Publicar un comentario